POR JOSE BALLESTEROS OLAYA
La ética y moral en los partidos de fútbol sigue en el escrutinio público
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El gran escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de obras como las Venas Abiertas de América Latina y El Fútbol a Sol y Sombra, fue siempre crítico a través de sus libros de la mercantilización y ética del fútbol desde sus inicios y progresivamente hasta el día de hoy.

Michel Platini, y Joseph Blatter, presidentes de Fifa
Aducía Galeano que el futbolista se volvió un producto comercial que sale a la venta al mejor postor perdiendo su esencia y enfoque que debe tener la práctica de este deporte, que finalmente debe ser una diversión que busca triunfos materializado en títulos y que de paso el salir campeón es un honor grandísimo a la divisa para la cual representa.
Sin duda hoy los torneos de fútbol organizados por la Fifa, la Conmebol y la Uefa y los Olímpicos, se hayan permeados por la oferta del que o quien ofrezca más dinero y condiciones deportivas y financieras.
Las gambetas del futbolista y la pelota para atrás en el amaño de partidos.
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Ante esto podemos decir que Sí es verdad, un Mundial de Fútbol lo organiza el país que ofrezca mayor infraestructura y a su vez una comisión por debajo de cuerda a los directivos o magnates del fútbol mundial, porque para nadie es un secreto que expresidentes de la FiFa como Joa Havelange, Michel Platini, y en la Conmebol, el argentino Julio Grondona, todos desde el escenario de la dirigencia estuvieron enfrascados por investigaciones y corrupción en sus actuaciones por manejo de dineros y favorecimiento a equipos y selecciones de países.
Pero el mundo de hoy se haya inmerso por las nuevas tecnologías y por la inmediatez comunicativa, lo que permite realizar procesos de manera inmediata. Y en esta trasnsformación son las casas de apuestas las que están en la Internet a la orden del día del hincha del fútbol.
Y es que hasta el menos conocedor de este bello deporte, quien solo conoce el Real Madrid o Manchester City por un juego digital o por rumores de amigos, es suficiente para entrar en el mundo de las apuestas como Betplay.
Y entonces es el dinero y hasta la apuesta de apartamentos, carros que se direcciona por un marcador de un partido, o por quién hace el gol o quizas apuestan, por ejemplo, qué equipo clasificará a una ronda final.
Pero lo triste es que el apostador es en algunos casos particulares grandes poseedores de capitales que solo por orgullo lo hacen, pero cuando no consiguen el objetivo buscan estrategias para que ese club bien sea de sus agrados o No gane como sea.

