El partido de la Primera B del fútbol colombiano, realizado el pasado domingo entre El Unión Magdalena y el club Llaneros de Villavicencio, en el cual el equipo costeño venció 2 a 1, faltando menos de cinco minutos para finalizar el partido, mediante unas jugadas evidentes de pasividad y de quietud de los jugadores llaneros, quienes se quedaron parados ante las jugadas que le permitieron al Unión marcar dos anotaciones nunca vistas en el sentido de la actitud de los deportistas deja entrever la falta de profesionalismo y honradez con la profesión y el mensaje negativo a todo el mundo del fútbol y no fútbol. Este resultado le permitió al conjunto caribeño ascender y su rival Fortaleza en vista de perder ante Bogotá quedarse por fuera de la primera A.
Lo que se cuestiona no es el resultado sino la forma como los jugadores mostraron a los espectadores en el estadio de Villavicencio, su actitud de no jugar los últimos 5 minutos y literalmente quedarse quietos de una manera ilógica, el equipo Llaneros iba ganando 1 a 0, ya sobre el minuto 90 , y pasó ese cambio repentino que todos vieron que hubo una ilegalidad antideportiva grave.
Ante esto. El artículo 93 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol, cita en qué casos hay sanción:
«El directivo, personal técnico, funcionario administrativo de un club, selección municipal o departamental y en general el oficial u oficial de partido que por cualquier medio ofrezca o reciba recompensa para obtener un resultado determinado en un partido, será sancionado con suspensión para ejercer todo tipo de actividades deportivas y administrativas relacionadas con el fútbol de dos (2) a cinco (5) años y multa de treinta (30) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos legales mensuales vigentes al momento de la comisión de la infracción»
Esto indica que aplicando la Ley «Si a juicio de la autoridad o comisión disciplinaria como consecuencia de la aceptación del ofrecimiento la actividad competitiva del club, selección municipal o departamental pudiera tener incidencia en el resultado del encuentro se impondrá además la sanción de derrota por retirada o renuncia». Esto es, darle el partido ganado a Llaneros por 3-0.
El artículo 99 del Código habla de corrupción:
«El que ofrezca, prometa u otorgue a un órgano o miembro de FCF, sus divisiones, ligas, clubes, oficial de partido, jugador o a cualquier oficial en general, beneficios ilegítimos para su persona o terceros con el fin de inducirles a violar el estatuto o reglamentos de FCF, sus divisiones, sus afiliados o los afiliados a estos, de la confederación o de la FIFA, será sancionado con:
a) Multa en cuantía de treinta (30) a sesenta (60) salarios mínimos legales mensuales
vigentes al momento de la comisión de la infracción..
b) Inhabilitación para ejercer cualquier actividad relacionada con el fútbol de al menos dos (2) años.
c) Prohibición de acceso a los estadios.
El cohecho pasivo (solicitar, hacerse prometer o aceptar aquella clase de dádivas o beneficios), conllevará idénticas sanciones a las previstas en el punto anterior».
Los hechos lamentables de conducta antideportiva llevan a pensar que el fútbol está volviendo a esas épocas oscuras en el que recordamos que en algunos equipos como Nacional, que ganó la primera Copa libertadores bajo manto de dudas de resultados oscuros y amañados mediante la compra de arbitros que le permitieron conseguir títulos igual que América, Millonarios, Santa fe que estaban en tela de juicio por la aparición en aquella época de mafias del narcotráfico y apuestas que ensuciaban los resultados y que ha sido de conocimiento general lamentable para este deporte hermoso como el fútbol.
