El caso del niño Kevin Acosta, quien murió a los 7 años de edad por falta de tratamiento médico durante 2 meses por la Nueva EPS, entidad de salud que fue intervenida en 2024 por el Gobierno actual, causa rechazo nacional, y por tanto la comunidad pide responsables.
Según los especialistas, la no entrega de medicamentos y un tratamiento efectivo durante al menos dos meses provocó su muerte siendo la inoperancia e incapacidad, algunos de los factores que impidieron hacerle seguimiento a este paciente diagnosticados con hemofilia.
La baja calidad en asignación de citas medicas y entrega de medicamentos es el común denominador que viene caracterizando al sistema de salud en Colombia en parte generado por la intervención del Estado y por las peleas burocráticas focalizadas en luchas de poder, lo que hace que se desmejore la atención en salud y en general a quienes hoy requieren diferentes tratamientos en las EPS y que definitivamente no se cubren a tiempo teniendo en cuenta la falta de eficacia lo que realmente genera caos en algunos centros de salud.
El fallecimiento de Kevin Acosta tiene consternado a la opinión pública, el infante padecía de hemofilia y tras montar bicicleta sufrió una recaída que le causó la muerte «pero no fue solo por ese hecho sino por la falta de servicios y tratamiento enfatizó un médico porque estos niños pueden hacer esta práctica deportiva desde que esté en seguimiento médico por eso no se les puede discriminar», dijo un profesional Pediatra.
Lo que también enfado a médicos especializados en tratamiento a pacientes con hemofilia fueron las declaraciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien afirmó que eso se debió por estar montando bicicleta y que sabiendo la familia, que estaba en esas condiciones no debió hacerlo, estas manifestaciones del Ministro causó estupor y se calificó como ignorancia por parte de la autoridad gubernamental.
De acuerdo con estudios médicos la hemofilia es un trastorno genético raro que impide la coagulación sanguínea adecuada por deficiencia de factores VIII (A) o IX (B), causando sangrados prolongados, hematomas y hemorragias internas, especialmente en articulaciones. El tratamiento principal consiste en la reposición intravenosa del factor faltante, esencial para controlar o prevenir episodios hemorrágicos.
