La histórica Plaza de San Victorino en Bogotá hoy es depósito de basuras, vendedores ambulantes e inseguridad.
La Alcaldía de Carlos Fernando Galán, tiene una asignatura pendiente para cumplirle a los bogotanos y turistas, y es ni más ni menos que recuperar y renovar el sector deprimido, inseguro, oscuro en las noches, sitio de basuras, lugar de dormitorio de habitantes de calle de San Victorino.
Desde la avenida Jiménez entre Décima y Caracas, solo se toma 10 minutos caminado hasta la Alcaldía y solo 15 minutos al Palacio Presidencial, por eso es increible que a pocas cuadras de donde se ubican los sectores turísticos y donde despacha y gobierna el Poder Ejecutivo, Legislativo,Judicial y el Gobierno Nacional de Colombia, se muestre este panorama vergonzoso para el mismo habitante de la capital como para quienes vienen de lejos a conocer Bogotá.
Y es que este sector histórico de San Victorino que en otrora fuera un lugar de encuentro de bogotanos y fuera un espacio para caminar o tomarse un café o una chicha, hoy es una plaza deprimente y que da miedo pasar en un bus de Trasmilenio o quisas caminar bien sea en el día o noche, todo es porque el sector se ve congestionado, lleno de basuras, habitantes de calle, andenes rotos y el monumento de Negret mal tragiado y lleno de orines
Asimismo fastidia el ruido de cornetas, música y desorden de ventas de comidas sin control en todo sentido esto apesar de que se concentre gran cantidad de comercio de venta de ropa electrodomésticos, utensilios de hogar y hasta joyerías que generan mucho dinero y empleo pero en medio del caos, descuido y falta de Gobierno de la Alcaldía Mayor de Bogotá.