Concejal conoció sobre operación de frentes urbanos del ELN en al menos 12 de las principales ciudades lo que preocupa a ciudadanía
Una serie de documentos internos, de carácter reservado, del Ejército de Liberación Nacional (ELN), conocidos por el concejal de Bogotá Julián Uscátegui, revela que la estructura responsable de la operación urbana del ELN en Colombia es el Frente de Guerra Urbano Nacional (FEGUN), una instancia creada específicamente para actuar en ciudades, incluida Bogotá, mediante militancia clandestina, milicias, trabajo político encubierto y redes compartimentada
Según el documento, el FEGUN tiene presencia en al menos 12 de las principales ciudades del país y funciona a través de la articulación de coordinadores urbanos locales, bajo una dirección centralizada de alcance nacional. Esta estructura confirma que el ELN no concibe el escenario urbano como marginal, sino como un eje estratégico de su acción política y militar.
“Este documento confirma que la amenaza no es abstracta. Existe una estructura urbana formal del ELN, con mando, responsables y enlaces, diseñada para operar en ciudades como Bogotá. Ignorar esto es exponer a la ciudadanía”, afirmó el concejal Julián Uscátegui.
Línea de mando del Frente de Guerra Urbano Nacional (FEGUN)
De acuerdo con la información contenida en el documento interno del ELN, la línea de mando nacional del FEGUN estaría conformada por integrantes identificados dentro de la organización mediante alias, así:
Desde el Comando Central (COCE): alias “Aureliano”.
Desde la Dirección Nacional (DN): alias “Víctor”, “Guillermo” y “Moisés”, identificados en el documento como la misma persona con distintos alias operativos.
Responsable Político del FEGUN: alias “Fidel”.
Responsable Militar del FEGUN: alias “Juan Pablo” o “Rollo”.
Responsable de Masas: alias “Luisa”.
El documento señala además que la dirección del FEGUN no despacha desde territorio nacional, sino desde la frontera con Venezuela, lo que dificulta las acciones de seguimiento, judicialización y control por parte del Estado colombiano.
Los estatutos y documentos internos del ELN confirman que esta organización legitima la violencia como método político, mantiene milicias insertas en universidades y entornos escolares, y opera bajo principios de clandestinidad y compartimentación, elementos que incrementan el riesgo para la población civil en contextos urbanos, especialmente ante escenarios de crisis, rupturas de diálogo o disputas internas.
“Minimizar la presencia urbana del ELN es un error grave. El FEGUN existe, tiene mando y tiene presencia en las ciudades. Negar esa realidad no la elimina; la vuelve más peligrosa”, enfatizó Uscátegui.
Ante estos hallazgos, el concejal hizo un llamado urgente a las autoridades nacionales y distritales para fortalecer la inteligencia urbana, revisar las capacidades de prevención, y priorizar la protección de la ciudadanía, particularmente en Bogotá y las principales ciudades del país.
