Desabastecimiento y círculos cerrados catapultan a Cuba
Cuba pasa por su peor momento aunque ya lo venía viviendo o padeciendo desde hace muchos años, desde el colapso de la Unión Soviética en 1991, la Isla con sus casi 10 millones de habitantes, enfrenta en las últimas dos semanas una crisis energética y falta de combustible, que ha tenido efectos preocupantes para la población como apagones de luz por más de 16 horas y falta de gasolina.
Sin duda con la caída de Nicolás Maduro en manos de Estados Unidos, la Isla ha dejado de recibir combustible sumado a la postura del Gobierno Norteamericano de aumentar la presión económica y el propósito de forzar una negociación, para que Cuba vuelva a ser una Democracia y se abra al mundo.
El ciudadano cubano vive al límite con apenas 6 dólares de sueldo al mes, unos supuestos subsidios que se posan de grandes ayudas sociales y una aparente educación, salud y canasta alimentaria gratis que pareceria simular una estabilidad social y económica, según el Gobierno de la isla.
Pero los ahorros y el orgullo de la ideología comunista tienden a catapultarse, tras está situación económica y energética que ya rayan en una crisis que pone al ciudadano del común a padecer por la falta de servicios básicos como tomar un transporte, tener energía, acceder a los alimentos en masa o quizás poder guardar frutas o carne en la nevera sin que se dañen se volvió el pan de cada día.
Ante esto, el Gobierno comunista cubano está apunto de colapsar al extremo de no ceder ante las pretensiones de Donald Trump, quien exige volver a la libertad y a unas elecciones libres que permitan una libertad económica y social para que Cuba se abra a la humanidad.