ESTADOS UNIDOS ELIGE
Por Ricaurte Losada Valderrama

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Por múltiples razones las elecciones presidenciales en Estados Unidos inciden de manera determinante en Colombia y en el mundo entero.
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 La Unión Americana, aunque debilitada, sigue siendo la primera potencia mundial y, dentro del mundo multipolar en que vivimos, ejerce una influencia importante, así la multipolaridad, en general, sea una ilusión y vivamos en un planeta revuelto y en la incertidumbre, con tantas y gigantes preocupaciones,  en medio de unos peligros y  de una confusión global de la democracia, cuya razón principal se debe a una crisis de liderazgo.
Lo que suceda en Estados Unidos este cinco de noviembre, repercutirá en el planeta en forma integral y, de manera particular en Colombia, de quien tiene dependencia. Por decir algo, es nuestro principal socio comercial, frente a lo cual se requiere un enfoque holístico de lado y lado -una política integral-, bajo el entendido básico de que mientras no se reduzca considerablemente el cultivo de estupefacientes, la paz no será posible y Estados Unidos seguirá siendo el principal consumidor.
Y una será la incidencia si la presidenta fuera Kamala  -demócrata que representa el necesario tranquilo progresismo y, otra, bien distinta, sería con  Trump, republicano que encarna un populismo exacerbado de derecha y, en este  caso, no sería una simple elección más. En palabras de Moisés Naín, es otra cosa que el sistema no está diseñado para manejar y entonces los malos se aprovechan, al no tener reglas, que si tienen los buenos, generándose una preocupante asimetría y poniendo en peligro los pesos y contrapesos indispensables en la democracia.
Temo por la democracia, que de suyo está en peligro, si gana Trump. Lo que plantea es difuso, no respeta las reglas y  puede ser fatal al alinear las fuerzas globales y darle oxígeno a movimientos fascistas, con el agravante de que el nuevo orden mundial está siendo promovido por tiranos como Putin que promuevan la autocracia, con lo cual aumentaría de manera considerable el riesgo de depender cada día más de  decisiones individuales.
Como lo dijo el ex canciller Villegas, Trump supone un gobierno obsesionado con el enemigo interno y hostil al mundo en desarrollo y quien recordó el ataque que le hacen  los generales de su gobierno. Por ejemplo, uno de ellos expresó que por cuenta de su gobierno los estadounidenses estamos “En guerra con nosotros mismos”.
Menos mal que voces  autorizadas como la de ‘Nostradamus’ -historiador y analista político-, Allan Lichtman, quien creó un modelo que predijo el desenlace de todas las elecciones presidenciales en Estados Unidos, desde 1984, con la excepción de la derrota del demócrata Al Gore, predijo el triunfo de Kamala, afirmando que ‘No hay nada que Donald Trump pueda hacer’.
Su modelo se basa en ‘13 llaves’. Ninguno de sus cálculos mira las encuestas, o toma en cuenta lo que ocurre durante la campaña. Las llaves miden la gestión del partido que está en el poder y, sobre esto establece si los estadounidenses elegirán un cambio de rumbo o no.
Y una de las pocas ventajas de un posible gobierno Trump, sería que como la democracia es, entre muchas cosas, alternación en el poder -alternación que es una constante en Estados Unidos- y de ahí, una razón de su sólida democracia, aunque debilitada por el expresidente candidato.